Cuando estoy contigo, se me abre el apetito y se me cierra el corazón. Para lo primero presumes de hacer las mejores empanadas del mundo, para lo segundo me invitas a tu cama.
Cuando hablo demasiado me sellas la boca con un beso, y cuando callo por aburrimiento, me internas en tus historias increibles.
Si te miro desde lejos soy una sosa, si me animo de repente me dices loca.
Descubriste mi mancha de nacimiento, dónde guardo las cosquillas, mis debilidades y mi forma de latir. Sabes cómo sacarme de quicio, cómo arreglarlo después, cómo quitarme la ropa y cómo besarme la espalda.
Y el juego continúa... (pero ya no somos tan niños)... A ver quién gana...