13/4/09

ella va de chica dura, de esas que comen regaliz rojo antes de irse a dormir y visten de cuero los viernes por la noche. pero lo cierto es, que es de esas chicas que cambiarían besos por un te quiero, que se descalzan en verano para bañarse en la fuente al ritmo de la vie en rose, de las que se deja el sentido común bajo la camisa.y ya te he dicho yo mil veces que no se puede ir por la vida con un corazón de plástico, porque al final se acaba rompiendo como el resto y todo se va a la mierda.

31/3/09


y lo perra que es la vida, eso ya lo sabíamos, pero comiendo sugus parece todo más fácil. qué le voy a hacer... seguiré tirando aviones de papel por la ventana con tu nombre dentro. pero no te preocupes, nadie se muere por dejar de comer golosinas.

16/3/09


Ella también se ríe.

13/3/09

¿Es que no te das cuenta? así vamos mal. muy mal. Y no te creas, que me vengo dando cuenta de que algo falla desde hace tiempo, sí, desde aquella tarde de invierno en la que empezamos a gritarnos en la cola del cine, tú te fuiste y empezó a llover.
Nunca he sabido cocinar, lo sé, pero tú te lo comías todo para no hacerme sentir mal y ahora la comida se te enfría en el plato mientras te haces el distraído y yo finjo que me interesan los documentales sobre la vida del coatí. Dices que estás harto de esta mierda y yo hace tiempo dejé de decirte lo mucho que te quiero.

11/3/09

Tarde de merienda.



Tan pequeña y tan grande. GIGANTE.

9/3/09



Ya no sé si es el pez o soy yo la que está dentro de la pecera.

4/3/09

Adiós valiente.

Poco se parecía mi valiente a Otto, el piloto, pero también salió volando. Y su nombre no será capicúa, pero sí el de uno que no tiene miedo. No sé si fue casualidad que nos conociéramos aquella noche, o estaba escrito en algún sitio. Y yo me pregunto… ¿Se me agotará la gasolina con tanta distancia? … ¿cómo acabará este viaje?... O a lo mejor ya ha terminado y soy yo la que no quiere darse cuenta.