4/3/09

Adiós valiente.

Poco se parecía mi valiente a Otto, el piloto, pero también salió volando. Y su nombre no será capicúa, pero sí el de uno que no tiene miedo. No sé si fue casualidad que nos conociéramos aquella noche, o estaba escrito en algún sitio. Y yo me pregunto… ¿Se me agotará la gasolina con tanta distancia? … ¿cómo acabará este viaje?... O a lo mejor ya ha terminado y soy yo la que no quiere darse cuenta.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Mientras haya gasolina el viaje sigue... Nunca termina uno de viajar aunque se vaya en una sola dirección.



PD Y si la gasolina termina, andemos a pie.

இலை Bohemia இலை dijo...

Y si se acaba la gasolina a patitas hasta donde tus pies te lleven.

Bss

Anónimo dijo...

con el tiempo lo sabr(as/emos)
puto tiempo

Anónimo dijo...

Me encanta tu blog,te leo siempre^^
Sigue escribiendo tus pensamientos y toda la gente que te lea seguira teniendo gasolina
Bss

Entre Letras y Catarsis dijo...

si se acaba la gasolina, la invento, lo único que sé, es que estaré ahí, en el límite del círculo polar....