12/6/08

CuéntameUnCuento...


-Érase una vez, un chico que a vista de los demás se empeñaba en sacar su lado más amargo, pero cuando estaba solo, coloreaba todos los cuadros grises que encontraba en su camino. No sabía contar ni guardar secretos, en cambio, era único regalando abrazos.
Además tiene poderes mágicos; cuando estás triste o enfadada es capaz de arrancarte una sonrisa y eliminar los pensamientos que duelen...

-¿Cómo los elimina?

-Con besos...
-¿Y cómo se llama el chico?
-No lo recuerdo... creo que tiene nombre de canción...
Buenas noches Enana...
-¡Espera!, ¿lo has visto alguna vez?
-... Me parece que una vez nos cruzamos...









* A mi Enana, a la que ya no le cuento cuentos, pero sé que éste te encantaría...

7/6/08

Miedos.


Ya no navego. No. Le cogí miedo al mar...

¿Y qué es un pirata que no navega?... nada, no es nada.


Sentir que el mar me llama, notar la respiración del barco bajo mis pies... acariciar el timón... y dar media vuelta, sin ánimo de locura en el cuerpo...


Debo haberme vaciado por dentro... ya no late, (por eso suena hueco).

Alguien me robó mi espíritu de valiente...


Han cambiado tantas cosas... Necesito casualidades (pero cuanto más se desean, más tardan en aparecer) que me digan que merece la pena seguir navegando...


Y mientras me horroriza pensar que puedo llegar a ser una princesa, hay un sentimiento chiquitito que aún se mueve dentro... Aún puedo ser pirata dentro de la bañera...

1/6/08

Se puso tan cerca que llegó a perderse entre los latidos de su corazón, con los párpados apretados y lágrimas dentro del ojo, besos en el cuello y con los dedos repasa la forma de su cara, lo abraza tan fuerte para distinguir entre sueño y realidad...
Aspira profundo, huele distinto y único, huele a canción de amor truncado, huele a abrazos en un banco del jardín...

31/5/08

Y se lavó la cara y vió como toda su inspiración se perdía por el desagüe...

3/5/08

Me perdí.

Y se separaron nuestros caminos. Decidí darme la vuelta, quizá por miedo a lo que iba a encontrarme al final. Me sacas mucha ventaja, ya nunca podré alcanzarte... Pero te buscaré en los sitios donde sólo seamos tu-y-yo, donde nadie más pueda encontarte...

En castillos en mitad del parque, en cada trago de cerveza que me deje sabor dulce en la boca, en cada calada que me rasque la garganta, en el beso azul entre el mar y el cielo, en la estrella que lleva tu nombre, en domingos soleados, besos congelados en las noches de invierno, sonrisas a cambio de locuras, escalofríos de culpabilidad... culpabilidad por dejar que te metieras (profundo) en mi corazón.

En cada palabra de tu canción. Mi canción...( ¿nuestra?. No, nunca fue de los dos...).

2/5/08

10 cm menos de felicidad...

Estaba comprobado, cuando se ponía triste empequeñecía, en cambio cuando era feliz podía incluso crecer 10 centímetros de golpe. Una vez estaba inmensamente feliz y creció tantísimo que no lograba distinguir las caras de la gente desde tanta altura... pero de eso hace ya algún tiempo...
Ayer, tomando un café, sin saber cómo, por poco se ahoga dentro de la taza... Suerte que siempre hay alguien para rescatarla con una cucharilla.











* A Martu.

21/4/08

A veces las canciones se convierten en ceniza...

-Te digo que sí...

-¡Que no, mujer! él jamás diría eso... Será muchas cosas, pero nunca diría nada que me hiciera daño.



Pobrecita de ella, se tuvo que tragar sus palabras una a una (incluyendo los signos de puntuación).

Nunca antes unas palabras le supieron tan amargas.

Pero no se va a morir... ni si quiera va a llorar; " de las cosas malas se aprende"... Creo que es la única verdad que él ha dicho...

La chica volverá a sonreír, claro que sí, siempre lo ha hecho, y esta vez no va a ser diferente... pero ha dejado de creer en canciones (algo más que añadir a su lista de "cosas en las que ya no cree").

Hoy, ella también tiene los ojos tristes (por su culpa)... pero no es la chica con la que él sueña...