2/5/08

10 cm menos de felicidad...

Estaba comprobado, cuando se ponía triste empequeñecía, en cambio cuando era feliz podía incluso crecer 10 centímetros de golpe. Una vez estaba inmensamente feliz y creció tantísimo que no lograba distinguir las caras de la gente desde tanta altura... pero de eso hace ya algún tiempo...
Ayer, tomando un café, sin saber cómo, por poco se ahoga dentro de la taza... Suerte que siempre hay alguien para rescatarla con una cucharilla.











* A Martu.

4 comentarios:

la niña perdida dijo...

Te encoges como la pequeña Alicia,que casi se ahoga con sus lágrimas...pero lo que aún no sabes es que a ti lo que cada día te crece más es el corazón. Gigante, así lo tienes...

=)

Juanjo dijo...

Uy, qué bonito, qué triste, y que esperanzador saber que tienes a alguien con una cucharilla. Tu tamaño crece día tras día, por pequeñita que puedas parecerte. Un beso.

Basquiat dijo...

ciertamente nuestro estado de animo varia nuestra estatura frente a los demas.
besos

RomáN dijo...

Sí. Siempre hay alguien para rescatarla con una cucharilla (y entonces volverá a sentirse gigante al ver lo especial que es!)

Chica pirata me encantó tu post!! En verdad, me fascinó!! Y, de nuevo, me ha hecho recordar una rola de tu compatriota -que es uno de mis cantautores favoritos- Ismael Serrano.
Te dejo aquí un fragmento porque estoy seguro que siempre habrá alguien que rescate a esa niña con una cucharilla... nunca, nunca estará sola:

"No estarás sola,
siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida,
quien te de aliento cuando te des por vencida.(...)

Clava hoy tus raíces en mí.
¿Quién pudiera retenerte en Madrid?
Visitaremos lugares a los que hemos
ido antes juntos,
antes de conocerte,
antes de encontrarte.

No estarás sola,
siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas,
quien te regale manos, flores, presencias sin pedir nada. (...)

No estarás sola."