20/8/09

odio las mañanas de resaca, las sonrisas forzosas y los silencios incómodos. los empujones en la cola del cine, el típico conductor histérico o cuando te llevas a casa la caja de galletas más rotas de todo el supermercado. no soporto el tacto de los globos, que me acaricien con los pies o me miren fijamente si voy en autobús. pero sin duda, de todas las cosas odiosas que se pueden odiar, la peor de todas es decepcionar a alguien, y para colmo, que sea la persona que más quieres en el mundo. te sientes miserable e insignificante, vamos... una verdadera mierda.

15 comentarios:

heva dijo...

oh... pero no te odies tú, piratita, todos metemos la pata.. y más si la tenemos de palo...

agus dijo...

Siempre hay algo peor que otras cosas...
Y si..senti todo eso..

Dara Scully dijo...

Si te sirve de consuelo, todos lo hacemos alguna vez.


miau
gigantesco
con
sabor
a
helado

quizas dijo...

bueno,pero esas personas siempre estan deseando perdonar tanto como tu quieres que te perdonen
^^

Basquiat dijo...

sin duda, la mas terrible sensación.

DANI dijo...

Decepción forma parte de nuestro vocabulario y desgraciadamente lo haremos una y otra vez. Por ese motivo se inventó la expresión "lo siento".

Besos corregidos

Tony Amesty dijo...

Son cosas que pasan....lo importante es darse cuenta a tiempo.

Un saludo

cosasimpropias dijo...

mas si la decepcion es irreversible

León dijo...

vos lo dijiste, tan acertado que no se me ocurren ahora mismo sentimientos peores.

Volví, anduve borradisimo involuntariamente y no me lo podía seguir permitiendo. Te espero cuando gustes.

Un abrazo.

señorita dijo...

comparto lo de los pies
=)
un verdadero asco las decepciones,por eso las señoritas como yo humos sin dejar rastro

principito dijo...

Habrá alguna manera de reponer el daño causado no? Si hay amor, hay perdón.

Un beso!

Esteban dijo...

ehhh tú, me conoces? jejejeej chico cojo de pescao

Angus dijo...

En cien años todos calvos... o no. Me gusta lo que has escrito. :)

Luciano Doti dijo...

No hay nada de malo en odiar, mientras se odie lo malo, y se tenga otras cosas para amar.

Margot dijo...

las sonrisas forzosas no deberían considerarse sonrisas

pd. me gusta cómo explicas rutinas